forocompol.com - Las campañas electorales a través de "House of Cards"

Las campañas electorales a través de "House of Cards"

house-of-cardsLa política puede ser muy aburrida, pero si la mezclamos con ambición y luchas intestinas, con postureo político en programas de televisión o con la falta de escrúpulos y la ausencia de límites para llegar al poder, y entonces puede llegar a encantarnos y engancharnos como una droga a partir de series como 'House of Cards' y ese retrato descarnado y maquiavélico que se oculta tras la política con mayúsculas.

El Confidencial ha realizado un análisis de esta serie coincidiendo con la Campaña Electoral en nuestro país, y ha resumido lo que Francis y Claire Underwood nos han enseñado para ganar unas elecciones y evitar una debacle electoral.

1.- La bandera, cuanto más grande, mejor

En Estados Unidos, la bandera forma parte de su patriotismo constitucional y la serie no es más que un reflejo de lo que es obligado mostrar como atrezo en los mítines de los partidos Demócrata y Republicano. Las franjas y las estrellas de la bandera engalanan los actos más importantes en los que Francis Underwood (Kevin Spacey) participa como inquilino de la Casa Blanca. Aquí, el único candidato que se ha atrevido con ello es el líder del PSOE, que sorprendió a propios y extraños con una rojigualda gigante que cubría todo el escenario en el que fue proclamado candidato oficial del partido a la cita del 20 de diciembre. “Es la bandera con la que he crecido y por la que ha luchado la generación de mis padres y de la que no disfrutaron la generación de mis abuelos”, justificó después. Un golpe de efecto frente a los titubeos nacionalistas que logró ser portada de todos los diarios nacionales.

2.- La esposa del candidato suma votos

La fría y ambiciosa Claire Underwood (interpretada por Robin Wright) juega una papel clave en la campaña diseñada por la Casa Blanca para que su marido consiga la reelección como presidente de los Estados Unidos. Allí, las esposas de los candidatos hace años que forman tándem con sus parejas para consolidarse como equipo y arañar todos los votos en juego. En nuestro país, este camino todavía no se ha explotado al máximo. Viri Fernández, la esposa de Mariano Rajoy, se ha caracterizado siempre por su discreción, mientras que a la pareja de Albert Rivera muy pocos le ponen cara y nombre. El que más ha arriesgado en este sentido es Pedro Sánchez, que ha popularizado a Begoña Gómez, una bilbaína que, además, comparte similitudes con el personaje de la serie. Es directiva de una consultora y experta en captación de fondos para ONG y entidades sin ánimo de lucro, como Claire al frente de la organización Agua Limpia. Hasta la fecha, Begoña ha participado en vídeos del PSOE en los que ha explicado cómo conoció a Pedro, le ha acompañado en algunos de los mítines más importantes. Recientmente se dejó fotografiar besando a su marido al término del debate organizado por 'El País', y se coló detrás de Íñigo Errejón con el gesto del pulgar hacia arriba. Un gesto algo travieso que no casa, sin embargo, con la frialdad y constante cálculo que los Underwood aplican a cada una de sus apariciones públicas.

3.- La importancia de los 'fontaneros'

En 'House of Cards' hay un personaje secundario y tenebroso que resulta determinante para diseñar la carrera meteórica del protagonista. Doug Stamper, el jefe de personal de Underwood, lidia directamente con los trapos sucios de toda campaña y con los aspectos más sucios que envuelven al poder. Mike Kelly interpreta a Doug Stamper. En nuestro país, esa personaje tan oscuro quizá resultaría demasiado exagerado. Pero todo candidato y aspirante a La Moncloa que se precie tiene detrás un 'fontanero' de referencia siguiendo sus pasos a corta distancia. Mariano Rajoy tiene a su lado a Jorge Moragas, su jefe de Gabinete, director de la campaña y con mando en Génova y en la sede de la presidencia. Pedro Sánchez cuenta con su escudera Verónica Fumanal y su secretario de Organización, César Luena. Pablo Iglesias no se separa de Iñigo Errejón, el cerebro de Podemos, ni del asesor que le escribe buena parte de sus discursos, Jorge Moruno. Albert Rivera, por último, delega toda la dirección de la campaña en su mano derecha, José Manuel Villegas, vicesecretario general del partido y apodado internamente 'el Encuestas' por su basto conocimiento de la demoscopia electoral y su capacidad para clavar los pronósticos.

4.- Los peores enemigos están dentro

La serie es maquiavélica y despiadada y, por momentos, uno odia y ama tanto a Francis como a Claire Underwood, dos personas sin escrúpulos a la hora de conseguir sus objetivos. En la política, como en la vida, las zancadillas internas para ascender a lo más alto a navajazo limpio son el pan de cada día. Recordemos las interminables guerras intestinas entre Alberto Ruiz-Gallardón y Esperanza Aguirre y entre esta y el propio Mariano Rajoy. O los obstáculos que el equipo de Susana Díaz fue poniendo en el camino de Alfredo Pérez Rubalcaba hasta lograr su renuncia. Lo mismo, por otro lado, que este hizo antes para apartar de en medio a su adversaria Carme Chacón.

5.- Las filtraciones a la prensa

En la primera temporada, el personaje que protagoniza Kevin Spacey no tiene empacho en mantener relaciones sexuales con una periodista ávida de ambición y ganas de escalar profesionalmente. Las filtraciones periodísticas a la prensa 'amiga' han sido siempre una parte más del ejercicio de la política. La mayor parte de los trabajos considerados como periodismo de investigación parten habitualmente de una filtración interesada.

6.- Los debates a cara de perro

Recientemente, Antena 3 y La Sexta revolucionan el formato de debate empleado hasta la fecha en nuestro país con un cara a cara sin normas ni pactos previos al que los candidatos acuden a pecho descubierto. También hemos visto esto en 'House of Cards' durante la campaña interna por la nominación como candidato demócrata. Underwood no duda en cambiar de estrategia y traicionar a la oponente de su partido a la que, teóricamente, no iba a hacer daño, para unir sus fuerzas contra una tercera aspirante.

7.- Hay que 'blanquear' el pasado del candidato

El personaje de Peter Ruso, el congresista elegido por Underwood y Doug Stamper para luchar por la nominación como gobernador de Pensilvania, tiene un oscuro pasado como alcohólico y cliente de prostitutas. Los pecados capitales de nuestros políticos no suelen trascender a la vida pública, a diferencia de lo que sí ocurre en una sociedad más moral como la norteamericana. Aquí, a lo mucho, hay que blanquear los apoyos y cariños al régimen de Hugo Chávez y Nicolás Maduro que algunos de los líderes de Podemos han prodigado durante sus años previos a su particular 'asalto a los cielos'.

8.- Encarga un libro sobre ti

Underwood contrata a un periodista para que le escriba un libro sobre el que es considerado su proyecto estrella y clave de su campaña, 'América trabaja'. Habitualmente, casi todos los candidatos oficialistas suelen tener a 'negros literarios' trabajando en una visión edulcorada de su biografía y de su proyecto político. En 2011, el hoy presidente del Gobierno publicó 'Mariano Rajoy, en confianza'. Aznar y otros políticos con mando en plaza han hecho lo propio otras tantas veces en el pasado. No hay nada inventado que ya no esté inventado. Ni aquí ni en Hollywood.

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